Quiero que Escéptica al revés sea un blog interior, personal, íntimo, de dentro para fuera. Hay demasiado dentro de mí que lucha por salir. Es necesario que emerja, por mi bien, el tiempo pasa muy rápido y siento que es lo que toca.
Menuda declaración de intenciones.
A veces pienso que vivo dos vidas en una sola, una la exterior que aparenta seguridad en sí misma, preguntona a más no poder y decidida a seguir adelante. Otra interior, con bastantes prejuicios (sobre todo haría hincapié en los juicios adivinatorios, tan a la orden del día) y temerosa ante el futuro.
Quiero pensar en positivo, positiiiiiiiiiiiivo. Al mismo tiempo, no lo veo claro. Por ejemplo, el futuro laboral de Ele, mi marido. Me preocupa muy mucho, está entrando en una edad difícil que el mercado laboral como que no acepta mucho. Él es optimista y luchador, destacaría su gran capacidad para ver la realidad y por ello confío en sus posibilidades. Qué remedio.
Mi futuro laboral es mejor, parece mucho mejor, no creo que falte trabajo, si no es en laotracomunidad será en ésta, en la que vivo. Aunque la idea de volver a trabajar aquí no me hace mucha gracia.